MÁS DE ALIANZA

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Me escribe un viejo amigo José Senén Alonso, español él, afincado en el Perú hace un montón de años y empedernido hincha de Alianza Lima para decirme que muchos otros nombres se podrían añadir a lo escrito en mi última columna. Comienza mencionando al «Mago» Juan Valdivieso, quien adquirió fama cuando el equipo blanquiazul hizo una gira por Chile en la década del 40. Cómo diablos volaba el «Mago» capaz de evitar los goles más increíbles. Ello me lleva a anotar la egregia figura de Guillermo Delgado «El León de José Díaz» cuya presencia en la zaga era vital para evitar contratiempos en el arco. Delgado, erguido y soberbio como pocos, dueño de una estampa única, jugaba en la época de tres defensores y que debían enfrentar a cinco delanteros. Años después pasó a las filas de Centro Iqueño para hacer pareja de área con otro grande, Adolfo Donayre. Los albos de la Calle Monzón fueron los campeones de la temporada 1957 y ganaron fama como la «Sombra Blanca» de Alianza Lima.
Don Juan, ya retirado en la década del 70, ocupaba una butaca en tribuna de Occidente, para seguir la programación completa. Alejado de los medios de comunicación su intención era hasta pasar desapercidido.
Senén me dice: sabes que una vez a Pelé le preguntaron quien era el jugador que mejor lo había marcado, y «El Rey» no dudó en señalar al «Conejo» Víctor Benítes. El «Conejo» militó en varios planteles italianos como la Roma, el Inter, Venecia, y se consagró campeón intercontinental de clubes. Alianza estaba entonces en un momento de estrellas superlativas como los hermanos Gómez Sánchez, Juan Joya, Emilio Vargas, Guillermo Barbadillo para más tarde pasar al fulgurante tránsito de Claudio Pizarro que sigue brillando en el fútbol alemán haciendo goles por doquier.
Todos los compositores y cantantes criollos de nuestro país le rinden homenaje al club de La Victoria. No hay voz del criollismo que no se refiera a Alianza Lima el «Equipo del Pueblo». El eximio compositor Augusto Polo Campos a las pocas horas de la tragedia de Ventanilla en 1987 escribió una composición en recuerdo del equipo caído, cuyo espíritu llega al fondo del alma.
El sentimiento blanquiazul está muy enraizado en la población del país. Como lo decíamos hace un par de días atrás no entramos en disputas respecto de que club tiene la mayor hinchada en el país, que en todo caso se discute sólo con Universitario de Deportes. El tema merece un punto y aparte. Lo cierto y real es que los victorianos ocupan un lugar en el corazón de la afición desde hace casi 120 años.

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