DEUDA IMPAGA

brunoesposito@telefonica.net.pe

Claudio Pizarro es uno de los delanteros peruanos que ha tenido resonante éxito en el fútbol europeo. Ganó todo y fue reconocido como un triunfador. Llegó hace 20 años al Werder Bremen y hoy se retira jugando por el mismo club. La diferencia entre su debut y su despedida es abismalmente diferente porque está en el filo de la cornisa para salvar la categoría. Aún ganando al rival de turno Colonia, deberá esperar que Fortuna Dusseldorf pierda en su visita frente a Unión Berlín.
El jugador que apareció en la primera división el año 96 defendiendo la casaquilla del Deportivo Pesquero de Chimbote, pasó luego a Alianza Lima y de allí emigró a la bundesliga. En el fútbol bávaro también formó parte del Bayern Munich y en una ocasión fue contratado por el Chelsea de la Liga Premier retornando luego de dos temporadas a Alemania. Un empresario banquero, entiendo que el mandamás del WB lo vió jugar en el Estadio de Matute y le echó el ojo. No se equivocó por cierto.
Sin embargo lo curioso es que Pizarro no ha podido ratificar su calidad cuando vistió la divisa nacional. Hombre elegido por muchos técnicos, se recuerda con mayor precisión a Sergio Markarián que tuvo fé ciega en él para formar en el ataque con Paolo Guerrero. Su fin se produjo tiempo después cuando Ricardo Gareca en el último proceso y tras varias convocatorias decidió dejarlo fuera y no volver a tomarlo en cuenta. Ni siquiera en circunstancias que Guerrero fue suspendido. Una afrenta de proporciones.
Quienes tuvieron confianza en Pizarro sentimos que su deuda con la afición local nunca será pagada. Ya no habrá otra oportunidad porque sabe muy bien que el impresionante crédito que recibió no lo aprovechó. Siempre hubo una excusa. Hoy en el retiro inminente es justo reconocer que se trata de un caso único en el fútbol peruano. Gran valor en las exigentes canchas alemanas. Producción negativa con la blanca y roja. ¡Qué contradicción …!

Entradas relacionadas