opinion2Este aciago viernes 29 de noviembre de 2016, amanecimos con el impacto terrible de la tragedia que sacudió anoche a la gran revelación mundial en el futbol a nivel de clubes: el Chapecoense de la localidad de Chapecó, en el estado brasileña de Santa Catarina.

En una tierra de grandes campeones y formidables equipos, de una infraestructura poderosa y de un caudal excepcional de seguidores, el modesto pero aguerrido elenco "verdao" supo sobresalir y subir hasta la máxima categoría A, desde la mínima D en el tiempo record de siete años e instalarse entre los mejores del tan competitivo futbol de su pais, hasta llegar incluso a destacarse en la escena internacional.

Pero tuvo la desgracia similar a la de aquellos alpinistas que tras esquivar incontables escollos para llegar a la cumbre, en la antesala de ella se desploman y no llegan a la meta. Lo que le ocurrió al Chapecoense no fue fruto de una debilidad en el campo de juego, o de un resultado deportivo adverso. Fue consecuencia de un fatal y lamentable accidente.

Antes del mismo, la admiración y simpatía que despertó esta escuadra en todos los ámbitos futbolisticos y deportivos fue absoluta.

Despues, no resta sino hacer manifestación práctica e inmediata de un deber solidario. Sudamérica, el gran escenario en el que esta catástrofe le impidió consagrarse a este formidable equipo, no puede abandonar a quienes sobreviven ante tamaña desgracia, debiendo tomar la posta que dejaron sus mejores dirigentes, personal técnico y atletas. Como afrontar el mañana ante tal devastación? Es una situación en la que no se le puede dar la espalda a estos hermanos. 

La nobleza e hidalguia tradicionales que son desde antaño patrimonio de los hermanos colombianos (muy reconocidas por los paraguayos que recibimos en ocasión de la Guerra de la Triple Alianza un claro testimonio de ese sentimiento) han tenido renovada demostración con un ejemplar pronunciamiento del club Atlético Nacional que anunció que no desea afrontar más adelante una competencia por la copa  Sudamericana sino más bien, solicitó a CONMEBOL oficialmente que se le otorgue el cetro a los brasileños.

Clubes del vecino pais, hablan de ofrecer gratuitamente jugadores para reconstruir un plantel que afronte los inmediatos compromisos. 

Sudamérica tambien debe poner el hombro no solo para condolerse sino también para ayudar a que vuelva a cobrar vuelo la esperanza de un futuro mejor para el "Verdao". Como? No lo sabemos. Quizá, nada le cueste a cada pais que integra la CONMEBOL aportar un par de jugadores de sus frondosos planteles, para que al menos cierto tiempo pueda nuevamente el club seguir afrontando los compromisos locales e internacoinales.

La inmediata presencia de Alejandro Dominguez, titular de la CONMEBOL, en el lugar de la tragedia, abre la esperanza que este sentimiento de apoyo que brotó desde el primer momento, pueda extenderse y no terminar en unos pocos dias de duelo nada más.

Sumamos nuestras condolencias y votos de cristiana resignación, a los deudos de todos los integrantes de esta delegación que han fallecido y adherimos desde nuestra organización periodistica, a las manifestaciones de pesar que inmediatamente fueron elevadas por la entidad continental que agrupa a los comunicadores deportivos (AIPS América), ante la pérdida de una veintena de colegas que viajaban en ese vuelo para cubrir la gran final frustrada.

COMUNICADO OFICIAL DE AIPS AMÉRICA

http://www.aipsamerica.com/web/luto-oficial-de-aips-america-ante-la-tragedia-aerea-del-chapecoense/

Corporación Deportiva Fénix