Lun14Ene 2019

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Cuando se habla del Primer Puerto de la República y se hace algún comentario acerca del fútbol profesional allí, es imposible dejar de referirse a Sport Boys, el emblemático club que ha pasado muchas penurias en los últimos años, perdiendo la categoría hasta en dos oportunidades.

Los porteños nacidos en el Callao y los porteños por adopción han tenido otras opciones y otras simpatías cuando se habla del balompié rentado. Atlético Chalaco, en primer término con gran nitidez encabeza esta lista, de la mano con Asociación Deportivo Olímpico ADO, Deportivo Sima, Atlético Frigorífico, Carlos Concha, KDT Nacional, entre los que recordamos. Todos formaron parte en distintos momentos de la división de honor. Hoy sólo Academia Deportiva Cantolao de La Punta aparece en el círculo privilegiado junto al equipo rosado de la calle Colón.

Cada uno tuvo su hora de gloria al producirse su ascenso a la máxima categoría, donde recién se dieron cuenta de lo difícil que significaba mantenerse. Por alguna razón hoy ya no tienen lugar y no queda sino lamentar su alejamiento.

Empero no podríamos dejar pasar esta circunstancia para extendernos en el "León Porteño" que en la década del 60 bajó a la segunda división cuando tenía en sus filas al zaguero lateral Nicolás Fuentes quien luego pasó a Universitario y no paró hasta llegar a la selección nacional. El fútbol peruano, en ese entonces, estaba lleno de  goleros que llamaban la atención como Alfredo Mimbella, Lucho Rubiños, Dimas Zegarra, Carlos Salinas, Heraclio Paredes, Fernando Cárpena, que defendían al Chalaco, Cristal, la U, Centro Iqueño, Deportivo Municipal y Sport Boys, respectivamente.

El Chalaco del 57 contrató a un soberbio arquero, uno de los mejores metas que haya jugado en el Perú. Vino al Sudamericano de ese año a Lima y se quedó contratado por el cuadro porteño. Nos estamos refiriendo al paraguayo Adolfo Riquelme, que "volaba" de palo a palo como la prensa lo destacaba en grandes titulares. El cuadro listado después de muy buenas actuaciones, incluso alcanzando un subcampeonato nacional, descendió y allí comenzaron sus sinsabores, hasta que a fines del 69 tomó el club el abogado Manuel Figueroa Terry quien ordenó la casa para ganar el título el 72 y volver a la primera división. Contaba con apoyo económico, la empresa privada le dio respaldo lo que fue bien aprovechado para hacerse del campeonato. El partido lo jugaron en el Lolo Fernández, a estadio lleno, venciendo 2 a 1 al Racing de San Isidro,

Tiempo después en el descentralizado se adjudicó el derecho de participar en una edición de Copa Libertadores de América con Sporting Cristal y los argentinos River Plate y Vélez Sarsfield. No tuvo buenos resultados como ocurre con el común de los equipos peruanos que fracasan en esa exigente lid. Hoy el Atlético Chalaco deambula sin afiliación alguna.

Cuando se habla del Primer Puerto de la República y se hace algún comentario acerca del fútbol profesional allí, es imposible dejar de referirse a Sport Boys, el emblemático club que ha pasado muchas penurias en los últimos años, perdiendo la categoría hasta en dos oportunidades.
Los porteños nacidos en el Callao y los porteños por adopción han tenido otras opciones y otras simpatías cuando se habla del balompié rentado. Atlético Chalaco, en primer término con gran nitidez encabeza esta lista, de la mano con Asociación Deportivo Olímpico ADO, Deportivo Sima, Atlético Frigorífico, Carlos Concha, KDT Nacional, entre los que recordamos. Todos formaron parte en distintos momentos de la división de honor. Hoy sólo Academia Deportiva Cantolao de La Punta aparece en el círculo privilegiado junto al equipo rosado de la calle Colón.
Cada uno tuvo su hora de gloria al producirse su ascenso a la máxima categoría, donde recién se dieron cuenta de lo difícil que significaba mantenerse. Por alguna razón hoy ya no tienen lugar y no queda sino lamentar su alejamiento.
Empero no podríamos dejar pasar esta circunstancia para extendernos en el "León Porteño" que en la década del 60 bajó a la segunda división cuando tenía en sus filas al zaguero lateral Nicolás Fuentes quien luego pasó a Universitario y no paró hasta llegar a la selección nacional. El fútbol peruano, en ese entonces, estaba lleno de  goleros que llamaban la atención como Alfredo Mimbella, Lucho Rubiños, Dimas Zegarra, Carlos Salinas, Heraclio Paredes, Fernando Cárpena, que defendían al Chalaco, Cristal, la U, Centro Iqueño, Deportivo Municipal y Sport Boys, respectivamente.
El Chalaco del 57 contrató a un soberbio arquero, uno de los mejores metas que haya jugado en el Perú. Vino al Sudamericano de ese año a Lima y se quedó contratado por el cuadro porteño. Nos estamos refiriendo al paraguayo Adolfo Riquelme, que "volaba" de palo a palo como la prensa lo destacaba en grandes titulares. El cuadro listado después de muy buenas actuaciones, incluso alcanzando un subcampeonato nacional, descendió y allí comenzaron sus sinsabores, hasta que a fines del 69 tomó el club el abogado Manuel Figueroa Terry quien ordenó la casa para ganar el título el 72 y volver a la primera división. Contaba con apoyo económico, la empresa privada le dio respaldo lo que fue bien aprovechado para hacerse del campeonato. El partido lo jugaron en el Lolo Fernández, a estadio lleno, venciendo 2 a 1 al Racing de San Isidro,
Tiempo después en el descentralizado se adjudicó el derecho de participar en una edición de Copa Libertadores de América con Sporting Cristal y los argentinos River Plate y Vélez Sarsfield. No tuvo buenos resultados como ocurre con el común de los equipos peruanos que fracasan en esa exigente lid. Hoy el Atlético Chalaco deambula sin afiliación alguna.