Dom13Ene 2019

 

 

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Un mal árbitro, como muchos que están dirigiendo el fútbol en todo el orbe, debió mostrar tarjeta roja al peruano Pedro Aquino del club León que anoche consiguió un dramático empate (2 - 2) cuando a los 94 minutos de juego marcó la igualdad ante Monterrey, dueño de casa. El cotejo por la competitiva liga mejicana nos permitió ver a quien integra la selección nacional, luciendo por momentos agresivo y descontrolado al meterle un manotazo a un rival y de paso lanzando, de inmediato, la pelota con cierta violencia que se estrelló en las piernas del juez Francisco Chacón, luego de haber sido sancionado.
La mención del balompié azteca nos permite recordar que hace 38 años vistió los colores del Tigres de Nuevo León el habilidoso Gerónimo Barbadillo, a quien vimos jugar personalmente en gran forma y brillante estilo en ese país, era dueño de un cimbreante desborde que lo llevó poco después a pasar al balompié italiano para militar en el Avellino primero y en el Udinese después. Que sepamos "Jerry" vive en Udine donde se ha instalado como comerciante e industrial.
La ciudad regiomontana nos recibió en el año 1981 cuando asistimos al Campeonato Mundial de Voley Juvenil Femenino en el que Perú hizo una fantástica perfomance quedando como subcampeón. La final se le escapó de las manos ante Corea del Sur.
La presencia del delantero nacional subyugó a la gran afición azteca porque Barbadillo se fue constituyendo en un jugador de enorme preponderancia. No eran las épocas presentes donde podemos tener diez jugadores en la liga mejicana o donde hay relevos para que se mantenga un alto número de compatriotas en esos lares.
En ese entonces la hinchada futbolera mencionaba a Walter Ormeño, arquero de la década del 60 en el fútbol peruano; el gran Superman se estableció en ese país pasando por varias instituciones y años más tarde adquirió la nacionalidad mejicana. También se recuerda la presencia por casi una década de Juan Reynoso que militó en el Cruz Azul. Esto ocurrió en los años 90 luego que el "Cabezón" actuara por Alianza Lima, Universitario y la selección nacional. Primero había ido al Sabadell español, trasladándose a Méjico a continuación. Posteriormente retornó al Perú diplomado como director técnico alcanzando reconocido suceso.
Lo que dejaron Ormeño, Barbadillo, Reynoso y otros más no se puede echar por la borda, menos aún con ciertas acciones antideportivas. Cuando debutó en el 2018 el ex celeste Ray Sandoival solo estuvo tres minutos en la cancha y fue expulsado. Aquino mereció anoche irse a las duchas. Queremos jugadores de temperamento y nervio, pero no de conductas equivocadas. Gareca está vigilante.