Vie11Ene 2019

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Hablar en el país de una venta o transferencia de un jugador por 1 millón 200 mil dólares no es poca cosa. Es la cifra que se pagó por la salida de Gabriel Costa de Sporting Cristal a Colo Colo de Chile que miró al uruguayo nacionalizado peruano a través del técnico Mario Salas, quien dirigió al campeón en el pasado torneo. En algún momento se supo que los dirigentes de La Florida pidieron al "Comandante", camino a Santiago, no inquietar a los jugadores celestes para no desmembrar el plantel pensando en su participación en la Copa Libertadores de América.
No ocurrió porque Costa, gran figura del inobjetable ganador del descentralizado, dejó filas rimenses para anclar en CC.
En algún momento en esta misma columna, habíamos señalado que el propio SC año 1997, vendió al lateral Martín Hidalgo al fútbol español por una extraordinaria paga de un millón 200 mil dólares, o sea una cantidad muy importante tratándose de un defensa que jugaba en la selección nacional. No se habría repetido una negociación de esta envergadura en los últimos 22 años.
Lo que llama poderosamente la atención hoy es la llegada de Christopher Gonzáles a la institución bajopontina que lo tendrá por las próximas cuatro temporadas y que ha formado parte del precio paquete pactado con el popular club mapochino, dueño de su carta pase. Nos imaginamos que los dirigentes disfrazados de entrenadores vieron en el volante, luego de su campaña satisfactoria en el 2018 vistiendo las sedas del FBC Melgar, al jugador que más se aproximaba a Costa y aún más, le dieron todo el crédito para no frustrar el negocio redondo con la institución chilena.
No creemos que "Canchita" tenga la talla ni la gravitación de Costa cuya ausencia será muy difícil de atender por parte del nuevo técnico el colombiano Alexis Mendoza. Su tendencia a jugar por el extremo derecho es la principal similitud con el viajero aún cuando está a distancia marcada de pisar el área para hacerse presente en el marcador. Costa fue goleador en Cristal, sus tantos y sus asistencias lo distinguieron a lo largo de la temporada.
Consideraciones al margen lo que sorprende es que el nuevo entrenador no pueda emitir una opinión sobre el flamante jale de La Florida, y no lo puede hacer, porque los elementos de juicio a su alcance son muy limitados. No ha trabajado en el fútbol nacional y menos aún desconoce el nivel de muchos jugadores.
Nos parece que Pautasso en FBC Melgar y Russo en Alianza Lima están en la misma condición, se deben arreglar con lo que le han proporcionado sus respectivos clubes. No es lo ideal, pero no queda otra. Por eso es que se hace necesario que los contratos con los técnicos tengan sostenibilidad y que se prolonguen por un tiempo adecuado. Así recomenzar después de cada temporada pone en riesgo resultados apetecibles. Esperamos que esto no ocurra esta vez.