Jue3Ene 2019

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Una vez llegando a Lima, la otra partiendo de la capital y en la oportunidad que se avecina, todo el recorrido, desde el 7 hasta el 17 de Enero en el territorio nacional. Estamos hablando del Rally Dakar que se convertirá en el gran espectáculo del verano para miles y miles de amantes de los fierros, que han sabido disfrutar históricamente de la velocidad en el Gran Premio Nacional de Carretera "Caminos del Inca".
Es conocida la afición por las competencias automovilísticas convencionales que con los años han ido cambiando para ingresar a una transformación que garantiza, de alguna manera, seguridad para sus seguidores que se estacionan a lo largo de la ruta, muchas veces exponiendo su propia vida, y que en el devenir de esa y otras pruebas, se determinó que los "enlaces" facilitarían un recorrido con menor vértigo, sin grandes estridencias, y por lo tanto, y sin peligros extremos.
El Dakar cobra notoriedad en el Perú y por eso gana el pulseo con otras opciones, porque el terreno se hace propicio para exhibir en toda su dimensión el riesgo y la adrenalina del evento automotor, al igual que cuando nació hace más de 40 años en Europa y Africa. Los arenales y las dunas empinadas hasta más allá de los 1,500 metros sobre el nivel del mar lo convierten en el preferido de los centenares de pilotos ávidos por mostrarse.
Lima tuvo oportunidad de vivir la llegada del Dakar el año 2012 cuando ya clasificados y sin mayor motivación, sin embargo, autos, camionetas, areneros, camiones, motos, todos venían dispuestos a no defraudar tomando la Panamericana Sur y entrando por la avenida Javier Prado, con rumbo a la Plaza de Armas por el zanjón de la vía expresa, se disponían a cerrar su participación. Vaya a ver el delirio de la gente de toda condición gozando con el paso de los bólidos haciendo más de una pirueta a cargo de sus arriesgados conductores.
Nuestro país tiene un año bendecido por el deporte en este 2019. Los Juegos Panamericanos marcarán lo más imponente, la Copa Libertadores de América y la Copa Sudamericana traerán lo suyo, pero atención que el Rally Dakar es de talla mundial y es probable que no se repita en nuestro medio.
Se trata de un evento del más alto nivel que movilizará a miles y miles por el país, armando grupos de aficionados listos para el viaje comiendo polvo por quintales, todos animados por el paso de los vehículos para estampar recuerdos imborrables y las fotos más increíbles.
Esa fiesta es gratis, no tiene precio, el Estado ha puesto su aporte para que podamos vivir el júbilo ... Hagamos algo parecido al Mundial de Rusia donde nuestra afición sacó la nota más alta por su excelente comportamiento. Ahora es el momento del automovilismo.
Viva el Dakar !!!