Jue8Nov 2018

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

El tenis sigue siendo un espectáculo que nos atrapa horas y horas y es difícil abandonarlo.
Puede usted estar en la cancha y sentir la vibra de contagiarse de un deporte apasionante.
La televisión también nos incorpora al juego, por añadidura, desde todos los ángulos y jugadas para que cada quien extraiga sus propias conclusiones, más aún cuando observamos repeticiones y pelotas dudosas que el ojo de halcón nos permite subsanar. Dudas que nos permiten vivir en directo el berrinche de los actores.
El topten es un indicativo inequívoco de la relación estelar aún cuando no faltan los "irrespetuosos" que saltan a la palestra en el momento menos pensado para dar un golpe en la cátedra, o como se llama en la hípica, un batacazo.
Después que el sábado pasado gozamos en París con el triunfo del serbio Novak Djokovic sobre Roger Federer por 2 a 1 con progresión 7 - 6 (8 - 6), 5 - 7 y 7 - 6 (7 - 3), muy pocos imaginaron que el día siguiente en la gran final el resultado fuera a favor de un jugador poco conocido ubicado en el puesto 24 lugar del ranking mundial.
Nos referimos al ruso Karen Jachanov quien superando cualquier conjetura y mostrando que el deporte blanco también rompe estimaciones y predicciones, humilló al número dos del mundo al vencerlo por un inapelable dos a cero con parciales 7 - 5 y 6 - 4. Nole nunca se encontró a si mismo.
En el tenis hay mucho más que el "grand slam" y sus cuatro grandes torneos que atraen la atención mundial en cada temporada, Los marters 1,000 son una píeza importante de laboratorio cuando se trata de remitir a la circulación caras nuevas y proyectar aquellos que mañana más tarde busquen el recambio.
En nuestro medio ya pasó el gran momento. Cuando estuvimos en el grupo mundial hace más de una década y debimos mantener una promoción de elementos de alto rendimiento. Algunos la llamaron una "época de oro". Pero declinamos y se apagaron las luces.
Hoy sólo dependemos de jugadores muy jóvenes, con talento es cierto, que requieren de apoyo, porque se trata de gente con poco rodaje. El ente federativo debe apoyarlos de todas formas para retomar el tren que se nos pasó.

Corporación Deportiva Fénix

baires2018

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