Dom21Oct 2018

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Cuando se plantean en el país reformas en el sistema deportivo, siempre se pasa por la misma exigencia, es decir, el dictado de una nueva ley del deporte, como si arreglar ese entuerto sería única y exclusiva responsabilidad de los poderes del Estado (Ejecutivo y Legislativo) a través de instrumentos legales
En nuestro modesto criterio, se trata de una falsedad, de una falacea tan ajena a la verdad que las leyes no sólo en el Perú sino en muchas partes del mundo no son la panacea universal, ni son necesariamente aquellas que dan curso a la solución de los problemas, porque frente a ello, a manera de desmentido, exhibiríamos voluminosos archivos llenos de miles de leyes, sí miles, que resultan inaplicables, inútiles o que en su momento fueron derogadas, sin dar salida a un marco regulatorio adecuado.
No tenemos una varita mágica para decir que este es el camino. Pero sí creemos que buscar acuerdos transversales entre los diversos sectores públicos, llámese Educación, Interior, Salud, gobiernos locales y regionales, o sea, integrar los estamentos que tienen que ver con el deporte aportaría desde la base conceptos a tomar en cuenta.
Esos conceptos nos llevarían a determinar que nuestra base de niños y jóvenes involucrados en el deporte sigue siendo deficitaria, y lo es, por un tema de alimentación, salud, educación, seguridad ciudadana, infraestructura, cuando todavía estamos pagando la ausencia de profesionales en los centros educativos del país, cuando nos enteramos que un profesor de educación física es el responsable de enseñar las disciplinas básicas, sobre las que su conocimiento es totalmente limitado.
La incidencia casi absoluta de tener una juventud futbolizada con una prensa sometida a los vaivenes comerciales de los medios de comunicación, que les indica como el único camino para vender un pasquín, un diario, una revista, o en cualquier otra forma de llegar al público, debemos privilegiar el fútbol y si las noticias son escandalosas mejor aún. Eso posterga la información y retrae a sus propios cultores.
O pretendiendo hacernos creer que ir a un mundial nos abre el camino de la planificación deportiva, de alejarnos de este letargo o que en todo caso, apuntar a la organización de los JJPP de Lima, es tocar el cielo, cuando a la vuelta de la esquina sabemos que el mensaje medallero no será nada halagueño para el Perú. Hay mucho por hacer. Ya es hora.

Corporación Deportiva Fénix

baires2018

Niní, Mujeres reales!