Dom14Oct 2018

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Pese a que Chile debe haber presentado una de las selecciones más flojitas de los últimos años, ese no es óbice para no reconocer el merecido triunfo peruano en Miami por 3 a 0, más aún tratándose de un rival que nos deja siempre con "la sangre en el ojo", que sabe como desnudar nuestros errores y es capaz de ganar en circunstancias muy adversas dejando mal parado a nuestro balompie.
Al inicio de este segundo contrato del entrenador Ricardo Gareca, Perú había disputado dos partidos en Setiembre pasado en Europa y en ambos casos había perdido ante Alemania y Holanda por 2 a 1. Nuestras licencias defensivas ocasionaron que a pesar de estar adelante en el marcador, finalmente fuimos fulminados por nuestros rivales de nivel mundial.
Se reconoció que se jugó con equipos muy bien constituídos, que no era poca cosa ir al Viejo Mundo y ponerse de igual a igual enfrentando a dos campeones mundiales. Nos quedó un mal sabor de boca.
Pero esta vez las cosas fueron diferentes, porque hubo orden, concentración y contundencia, eso que lucimos en los cotejos decisivos de las eliminatorias de Rusia 2018; a ello se sumó una manifiesta precariedad ofensiva de "la roja", por lo que no hubo grandes incendios que controlar.
Durante el trámite del cotejo amistoso la escuadra nacional impuso condiciones tanto en lo colectivo como en lo individual; destacó el volante Pedro Aquino, quien pese a haber ingresado a los 29 minutos del segundo tiempo, tuvo margen para convertir el segundo y el tercero, ambos exquisitos tantos en la valla mapochina.
Este panorama es gratificante, por el resultado, por el rendimiento y en especial, por el significado que tiene vencer a Chile, cuya rivalidad con nuestro fútbol tiene historia y nos obliga a decir que jamás queremos perder, más aún con estadísticas que no nos favorecen.
A esta altura nuestro objetivo es alistarnos para la Copa América 2019 en Brasil. Por el momento seguir compitiendo en fechas FIFA y evaluar más jugadores jóvenes en este prolongado proceso. Insistir en el recambio generacional que nos está respirando la nuca, parece ser el principal objetivo del comando técnico del Tigre. El Perú sigue confiando en su sabiduría.