Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Hace poco más de tres meses el Poder Ejecutivo aceptó la renuncia del Jefe del IPD (Instituto Peruano del Deporte) cuya función es orientar y promover el deporte en el país transfiriendo recursos económicos y respetando la independencia de los organismos técnicos o federaciones nacionales.
La salida de Oscar Fernández, hoy ex jefe del IPD, ocurrió en medio de una denuncia de haber favorecido a personas vinculadas a su esposa, dándoles un empleo en el organismo público, presuntamente sin tener los requisitos exigidos.
Transcurrido un buen tiempo es sorprendente como el gobierno no haya dispuesto el nombramiento (puesto de confianza) de su reemplazo, encargando esa función a un directivo de segundo nivel. Y es más sorprendente aún tomando en cuenta que Lima dentro de 9 meses apenas se convertirá en la sede de los Juegos Panamericanos y días después de los Parapanamericanos.
Es cierto que ese magno evento está a cargo del Comité Organizador COPAL, pero no es menos cierto que el IPD juega un papel protagónico en su apoyo a los Panamericanos, en el entendido que bajo su paraguas se encuentran todas las federaciones y consecuentemente sus deportistas, a los que es imprescindible darles una adecuada preparación.
El COPAL no tiene injerencia alguna en los entrenamientos de quienes, cerca de mil, serán nuestros embajadores deportistas. Esa es una tarea federativa que es ajena a la organización. Y si hay algo que preocupa sobremanera es como llegaremos al 26 de Julio del 2019 para no hacer un papel indecoroso en la justa panamericana.
Preocupa porque vemos con escepticismo que hay muchas disciplinas con grandes pasivos, sin mayor nivel de competencia, en el contexto exigente que nos tocará vivir. No es broma enfrentar a potencias que incluso a nivel olímpico están catalogados entre los mejores. Y esto parece que no ha sido sopesado aún.
No todo puede estar concentrado en la infraestructura y el avance paulatino de obras. Eso marcha a tirmo formado, pero marcha. Ese es el cometido de Carlos Neuhaus y compañía.
Tener a los deportistas preparados, con experiencia y roce internacional, es responsabilidad del IPD y el sistema federativo. Y aquí estamos en rojo, más aún sin una jefatura como manda el sentido común.

Arequipa - Perú 2018

Corporación Deportiva Fénix

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Niní, Mujeres reales!