opinion2Asunción celebró 480 años de existencia. El centro, corazón auténtico de la ciudad que nació en la bahía del cacique Kara Kará un 15 de agosto de 1537 fundada por Juan de Salazar y Espinoza, revivió con la vitalidad de años que pasaron llevandose el esplendor de sus vitales emblemáticas arterias (Palma y Estrella).

Incluso se sumó ahora la nueva atracción de la Costanera, considerada en una encuesta televisiva en el dia del cumpleaños de la ciudad, como el lugar más atractivo del microcentro.

Fue grato caminar por estas arterias y apreciar la multitudinaria concurrencia de familias enteras, que fueron a disfrutar del grato clima de la jornada y momentos de esparcimiento que son más edificantes cuando se los puede gozar al lado de series queridos, amigos y con el matiz saludable de una copiosa oferta gastronómica por doquier amenizada por agrupaciones musicales diversas y para todos los gustos, desde la folklórica banda hasta grupos sofisticados montados sobre un escenario en Estrella y Alberdi o improvisados en alguna esquina de Palma.

La mente gozando con ese revivir del emblemático centro, voló a los años en que no cabía un alfiler en los corsos que circulaban por esas calles, así como a las típicas "palmeadas" sabatinas y las largas caravanas de aficionados que iba desde 15 de Agosto y Avenida Republica, avanzando en busca del último tranvía despues de disfrutar de una noche deportiva, artistica o cultural en el único sitio que podía albergar semejantes actividades multitudinarias: el querido, añorado y nunca recuperado estadio Comuneros.

Se aplaude el afán de la Comuna capitalina de devolverle al Centro lo que éste perdió. Pero vale advertir que jamás podrá recuperar todo lo que se ha ido y se empieza a rescatar de nuevo, mientras siga clavado el puñal de una ignominia como la que se perpetró en los corazones de los deportistas asuncenos, al arrancarles (sin devolucion ni compensación) su emblemático estadio Comuneros.

El centro revive, el Comuneros continúa muerto y la Municipalidad de Asunción sigue impune aún cuando la Corte Suprema de Justicia de la República, le obliga a un resarcimiento que posterga pese a dos fallos definitivos.

Corporación Deportiva Fénix